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El efecto negativo del porno en la sexualidad temprana

Últimamente el tema del porno está muy de moda en muchas partes del mundo pero especialmente en España. Este tema está muy sonado de diferentes formas en las redes sociales.

Existen muy pocas voces que identifican este problema como educativo o la falta de una buena educación sexual ya sea en casa como en la escuela. Cuando el porno es una de las industrias que fundamentan el capitalismo desde los años setenta y que nos afecta absolutamente a todos por igual.

Pero resulta que el porno sí que tiene que ver con la educación, y mucho, fundamentalmente por muchas razones. El porno no es sexo, es educación, porque la mayoría de los consumidores no logran establecer diferencias claras entre realidad y representación ya que de antemano no les enseñamos a nuestros hijos la diferencia.

El   daño que el acceso al porno más brutal de forma masiva desde edades muy tempranas ha producido ya en las generaciones nacidas a partir de los ochenta. Esos que habían visto de todo antes de tener su primera experiencia sexual. Aquellos  que van buscando los límites porque indirectamente estas películas les han dicho siempre hay un límite más que pasar. Está claro que las performance de la industria del porno no son el sexo real.

Pues no, el porno no es el sexo real, los cuerpos y las prácticas que se pueden ver en el  porno no es posible mantenerlas en la realidad, porque en la realidad los cuerpos tienen vellos e imperfecciones, las prácticas que parecen tan placenteras pueden no serlo y, los actores y actrices que las representan son exactamente esto, actores y actrices, y no las personas con las que tenemos sexo en la vida real.

Cuando desde edades sorprendentemente  tempranas la única educación sexual que se recibe es directamente de un tipo de porno donde escenas vejatorias y que atentan directamente contra los derechos humanos se repiten día tras día, es fácil que estos jóvenes no sepan diferenciar este tipo de actuación del acto sexual en la realidad. Es fácil perder la perspectiva entre realidad y representación. El hecho de que no  puedan desarrollar ni la más mínima reflexión y reproducir estas prácticas cuando pasamos a la realizar del sexo con otras personas, personas que son seres humanos reales, y que en muchos de los casos no comparten este tipo de prácticas obscenas, podrán identificar el porno como una ficción y, si quieres seguir consumiendolo, debes dejar de confundirlo con la realidad.

Aprender a ver la diferencia entre realidad y representación que hacen estos actores dedicados a la pornografía, aprender que las representaciones constituyen puestas en escena creadas a partir de personas verdaderas, y aprender una educación afectiva sexual contemporánea que se imparta en la escuela que huya de la ficción, Y así que explore la realidad del deseo y proponga alternativas educativas abiertas, es una realidad acuciante en la sociedad española actual.

La educación sexual es fundamental para el crecimiento personal de niños y adolescentes ¡interesante verdad! Comparte tu opinión con nosotros.

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